Sostenía que la Santa Muerte tenía miles de devotos en ese municipio
José Alfredo Estrella García
Las Choapas, Ver.— Daniel Matus Amador, conocido durante décadas como el «Brujo Mayor» de Las Choapas, falleció la mañana de este jueves, poniendo fin a la trayectoria de uno de los personajes más polémicos y reconocidos del municipio por su labor esotérica y por dirigir una capilla dedicada a la Santa Muerte en la colonia Agraria.
En los últimos días enfrentaba problemas de salud, de acuerdo con información proporcionada por personas cercanas a su familia. La noticia se propagó rápidamente en redes sociales, donde seguidores, amistades y habitantes de Las Choapas expresaron mensajes de condolencia y recordaron al hombre que durante años recibió a personas en busca de orientación espiritual, protección y ayuda para enfrentar diversos problemas personales.
Más allá de su actividad esotérica, Daniel Matus dejó una frase que durante años llamó la atención de periodistas y habitantes del sur de Veracruz. En diversas entrevistas aseguró que el culto a la Santa Muerte había crecido de manera importante en Las Choapas.
«Probablemente cuatro de cada diez choapenses tienen fe en la Muerte; pues es lo único que tenemos seguro», expresó en una de sus declaraciones más recordadas.
Incluso, en otras entrevistas llegó a sostener que hasta la mitad de la población del municipio profesaba algún tipo de devoción hacia la llamada «Niña Blanca», ya fuera de manera abierta o discreta, conservando una imagen o estampa en sus hogares o entre sus pertenencias.
Aunque esa apreciación nunca fue respaldada por estadísticas oficiales sobre afiliación religiosa, reflejaba la percepción que Matus Amador tenía del crecimiento de esta devoción en la región.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el municipio de Las Choapas cuenta con 81 mil 80 habitantes, de los cuales 46 mil 909 residen en la cabecera municipal. Daniel Matus sostenía que una parte importante de esa población mantenía algún vínculo con el culto a la Santa Muerte, mientras que el resto profesaba principalmente la religión católica y diversas denominaciones cristianas, entre ellas la adventista.
En vida, Daniel Matus también rechazó el calificativo de «brujo», al considerar que el término había sido malinterpretado por la sociedad.
«Nos llaman brujos porque hacemos este tipo de cosas, porque vemos lo que va a pasar; para eso es el esoterismo, pero no hacemos cosas malas; eso está equivocado», declaró en una entrevista concedida hace algunos años.
Explicaba que la mayoría de las personas que acudían a consultarlo provenían tanto de comunidades rurales como de la zona urbana, en busca de protección espiritual, ayuda para conseguir empleo o sentirse resguardadas de aquello que consideraban una influencia negativa en sus vidas.
Con su fallecimiento desaparece uno de los personajes más conocidos del ámbito esotérico en el sur de Veracruz, cuya figura trascendió por la capilla de la Santa Muerte que levantó en Las Choapas y por las declaraciones que durante años alimentaron el debate sobre la expansión de esta devoción en la región.
