“¡TE VOY A MANDAR A LEVANTAR!”

Eusebio “N”, actual coordinador distrital del PT en la zona sur, fue denunciado ante la Fiscalía por el comunicador Lázaro “N”; la carpeta de investigación quedó radicada en Cosoleacaque

Alfredo Estrella

COSOLEACAQUE, VER.— La disputa entre el poder político y la prensa escaló en la región sur de Veracruz y terminó en la Fiscalía General del Estado.

El exalcalde de Tatahuicapan y actual coordinador distrital del Partido del Trabajo (PT) en la zona sur, Eusebio “N”, fue denunciado por el periodista Lázaro “N” por presuntas amenazas, luego de una llamada telefónica en la que, según la declaración del comunicador, habría recibido advertencias para dejar de publicar información relacionada con el exfuncionario y su entorno político.

Los hechos se remontan a la noche del 31 de agosto de 2026, cuando el periodista recibió una llamada en su teléfono personal.

De acuerdo con lo asentado en la denuncia, el comunicador atribuyó al exalcalde expresiones intimidatorias como “bájale de huevos”, además de una amenaza de agresión física y la advertencia de que sería “mandado a levantar” si continuaba con sus publicaciones.

El caso quedó registrado en la carpeta de investigación CLC/DXXI/F2/415/2026, ante la Unidad Integral de Procuración de Justicia de Cosoleacaque. El denunciante afirmó además que existen testigos de la conversación.

EL TRASFONDO: LAS CRÍTICAS AL PODER

Según lo declarado por Lázaro “N”, las presuntas amenazas estarían relacionadas con publicaciones periodísticas en las que cuestionó la actuación pública de Eusebio “N” y aspectos relacionados con la administración municipal de Tatahuicapan, actualmente encabezada por su hijo, Vladimir González Martínez.

La denuncia coloca ahora bajo escrutinio al exalcalde, quien además de haber gobernado Tatahuicapan entre 2022 y 2025, actualmente ocupa una responsabilidad partidista dentro del PT en la región sur.

El asunto adquiere especial relevancia porque las expresiones denunciadas no solamente estarían relacionadas con una diferencia política o editorial, sino con una presunta intimidación dirigida contra un comunicador por el contenido de sus publicaciones.

AHORA LE TOCA A LA FISCALÍA

Hasta el momento, se trata de una denuncia y una investigación en curso, por lo que corresponderá a la Fiscalía determinar si existió el delito y establecer las responsabilidades que legalmente correspondan.

Mientras tanto, el caso vuelve a colocar sobre la mesa un tema particularmente delicado en Veracruz: la seguridad de quienes ejercen el periodismo y el derecho de los comunicadores a cuestionar a funcionarios y actores políticos sin ser objeto de amenazas o intimidaciones.