Alfredo Estrella
Minatitlán, Veracruz.
Las inconformidades contra el Hospital Regional de Pemex en Minatitlán continúan creciendo entre trabajadores activos, jubilados y familiares, quienes aseguran que las carencias dentro de la institución se han agudizado al grado de afectar la atención médica y las condiciones básicas para los pacientes.
A través de redes sociales, decenas de derechohabientes expresaron su molestia luego de una publicación realizada por este medio informativo, denunciando una serie de deficiencias que, aseguran, reflejan el deterioro de uno de los hospitales más importantes del sistema de salud de Petróleos Mexicanos en el sur del país.
El Hospital Regional de Pemex en Minatitlán es una unidad médica de segundo nivel que brinda atención especializada y funciona como centro de referencia para trabajadores petroleros y sus familias de diversos municipios del sur de Veracruz e incluso de Oaxaca. Entre sus servicios se encuentran urgencias, hospitalización, hemodiálisis, diálisis peritoneal, oncología, laboratorio clínico, radiología y diversas especialidades médicas.
Sin embargo, las denuncias difundidas por los propios usuarios describen un panorama muy distinto al que debería ofrecer una institución de esta importancia.
Entre las principales quejas destaca el presunto desabasto de catéteres para pacientes que requieren diálisis, situación que, de confirmarse, podría afectar tratamientos indispensables para personas con insuficiencia renal.
A ello se suman denuncias sobre la falta de papel sanitario en los baños del hospital, lo que ha generado indignación entre familiares y pacientes, quienes consideran que ni siquiera se garantizan las condiciones mínimas de higiene.
Los comentarios publicados en Facebook también señalan otras presuntas deficiencias:
- Falta de médicos especialistas y cancelación de consultas cuando éstos salen de vacaciones.
- Elevadores fuera de servicio o con constantes fallas.
- Ausencia de agua caliente para la higiene de los pacientes hospitalizados.
- Escasez de medicamentos, incluidos tratamientos para pacientes con cáncer.
- Falta de reactivos para laboratorio.
- Equipos de rayos X fuera de operación.
- Retrasos en la atención del área de urgencias.
Uno de los comentarios que más llamó la atención fue el del ex trabajador Aquiles Herrera, quien afirmó haber laborado cerca de nueve años en ese hospital y aseguró haber sido testigo del cambio que sufrió la institución con el paso de los años.
«Me tocó la abundancia y también ir viendo la decadencia. Es una gran tristeza ver a tantos trabajadores mendigar por una atención de calidad que debiera dárseles después de todo lo que aportaron durante su vida laboral. Considero que las decisiones vienen desde el nivel nacional», expresó.
Las denuncias ciudadanas coinciden con la protesta realizada en junio pasado por trabajadores jubilados de las secciones 10 y 23 del Sindicato Petrolero, quienes se manifestaron frente al hospital para exigir la contratación de especialistas, el abastecimiento de medicamentos y la reparación de los elevadores, entre otras demandas.
Hasta el cierre de esta edición, Petróleos Mexicanos no había emitido un posicionamiento público específico sobre las recientes denuncias relacionadas con la falta de catéteres para diálisis, papel sanitario, agua caliente o reactivos. Tampoco se localizó un comunicado oficial en el que la empresa explique las causas de estas presuntas carencias o anuncie acciones para resolverlas.
Ante la creciente inconformidad, los derechohabientes hicieron un llamado a la Dirección General de Pemex y a los responsables de los Servicios de Salud de la empresa productiva del Estado para que atiendan la problemática y garanticen una atención médica digna para miles de trabajadores, jubilados y sus familias que dependen de este hospital.

