¡Para Ripley! Una madre de familia salió al dirigir el tráfico

A esa hora se forma un gran embotellamiento por cuello de botella en la esquina de las calles Jiquilpan e Ignacio Zaragoza.

Alfredo Estrella/ Minatitlán, Ver.

Abandonó su puesto de trabajo el agente de tránsito del estado, asignado a la vigilancia vial de los alumnos de la Escuela Secundaria Técnica Industrial N. 8, ubicada en la calle Jiquilpan 39, de la colonia Santa Clara, en esta localidad.
Los hechos ocurrieron la mañana de este jueves 04 de septiembre del año en curso, a las 06.50 horas justo a la entrada de los estudiantes; inclusive reportaron padres de familia que hoy tampoco llegaron las patrullas de la policía municipal.
“El agente de tránsito está tragando rebanadas de aire” “está papando moscas” “no suelta el teléfono celular” “¡ya mejor se va!”, son las frases que le gritaban los padres y madres de familia al oficial de tránsito.

A cargo de la nueva delegada de Tránsito y Seguridad Vial del estado en Minatitlán es Anayeli Carrillo Watla, y de su jefe de servicios en la delegación de Tránsito Estatal No. 8, Julio Ignacio Vega Domínguez.

Y es que justo a esa hora, que es cuando entran los estudiantes a clases, se forma un embotellamiento de vehículos por el cuello de botella que se arma en la esquina de las calles Jiquilpan e Ignacio Zaragoza, en la colonia Santa Clara, ante la gran cantidad de vehículos que llegan a las puertas del plantel, para que se bajen los alumnos de ese plantel.

Son taxis, vehículos particulares, motocicletas que llegan al mismo tiempo a esa zona y se vuelve intransitable esa calle, porque además el resto de los alumnos tienen que cruzar esas calles para poder ingresar en tiempo y forma al plantel educativo.

Comentan los mismos padres de familia, que el agente de tránsito estaba haciendo su trabajo, que es controlar el tráfico en ese lugar y de pronto vieron que se puso a hablar a través de su dispositivo celular y preguntaba “¿Qué dices que le rompieron la calavera a mi vehículo? Y sin más, el oficial tomó su mochila, se la puso al hombro y se fue caminando entre los alumnos abandonando su trabajo.

Por lo que al instante una madre de familia llegó con unos conos anaranjados que sirven como señalamientos viales y mejor cerró la circulación sobre la calle Jiquilpan, para proteger la seguridad e integridad de los educandos, viendo la ciudadanía con buenos ojos tal acción espontánea de la mujer.