El pueblo sabio y bueno la bajó de golpe en su ambición

Alfredo Estrella/Minatitlán, Ver.

 El pueblo sabio y bueno decidió en estas elecciones de 2025, que la ex regidora del Ayuntamiento de Minatitlán, Karla Verónica González Cruz y su familia,  ya no deben vivir más del erario público.

Debido a que ella, su hermana y su papá ya fueron regidores en el municipio de Minatitlán en comunas anteriores, y en esta ocasión quisieron volver a repetir; pero el electorado los bajó de golpe de su ambición.

Quienes corrieron con suerte fue el candidato del PRI a la alcaldía de Minatitlán¸ Alberto Sánchez López, porque a pesar que como siempre, volvió a perder la contienda.

Logró dejar a su hija Amairani de Jesús Sánchez Cruz, bien posicionada como regidora en la próxima comuna de Guillermo Reyes Espronceda.

Así como también logró dejar como regidor a su yerno en la presente comuna de Carmen Medel Palma,  ganando un oneroso sueldo de 110 mil pesos mensuales, más viáticos y prebendas. Ahí está la farsa del amor de «Beto» por ayudar a los demás.

Asimismo le pasó al Teniente coronel retirado del Ejército mexicano, Carlos Cruz Orozco,  candidato a la alcaldía de Minatitlán por Movimiento Ciudadano.

Quien aunque perdió la contienda 2025, logró dejar a su esposa Gabriela Ivette Valerio Martínez, como regidora, dentro de la comuna del próximo alcalde del Ayuntamiento de Minatitlán,  Guillermo Reyes Espronceda.

AQUÍ EL COMUNICADO QUE LANZÓ KARLA VERÓNICA DEL PAN EN SUS REDES SOCIALES.

“Hoy quiero tomar un momento para agradecer de corazón a todas las personas que caminaron conmigo en este proyecto lleno de convicción, esperanza y compromiso.

Gracias a mi equipo, que se entregó con todo aunque los recursos fueran pocos. A mis amigas y amigos que me dieron aliento en los días más difíciles. A mi familia, que fue mi raíz y mi refugio en cada paso del camino.

Gracias también a quienes se la jugaron hasta el final para cuidar cada voto del PAN, con dignidad y coraje. Sé lo que significa defender una causa cuando el viento no sopla a favor.

Pero sobre todo, gracias a cada ciudadano que me dio su voto de confianza. A quienes, pese al desencanto y a la desilusión generalizada, creyeron en una propuesta distinta, honesta y cercana.

Esta vez los números no nos acompañaron, pero la experiencia, el aprendizaje y la claridad de propósito siguen intactos. Me voy con el corazón en alto, porque dimos la batalla con verdad y sin máscaras.

Hoy no termina nada. Hoy inicia una nueva etapa para seguir sirviendo, escuchando y trabajando desde donde sea posible.

¡GRACIAS!