Tras una queja del consumidor contra una cajera, la gerente Mariana “N”, al parecer decidió que él cliente jamás tuvo la razón, porque quizá la opinión del consumidor no es tan importante para ella.
Alfredo Estrella/ Minatitlán, Ver.
Hace unos días, un cliente interpuso una queja contra una cajera de nombre, Joselyn “N”, empleada de la sucursal número 143, ubicada sobre avenida Miguel Hidalgo 96 en el centro de esta localidad.
Debido a que al parecer esta empleada tiene la costumbre de tratar al consumidor con descortesía, sin urbanidad ni buenas maneras; lo peor es que podría estar solapada por la gerente general, Mariana “N”
Y es que tras la queja, Rabanales presuntamente decidió dejarla en su puesto como si nada hubiera pasado y sin hacer nada en favor de los muchos clientes a los que la señorita Joselyn “N”, podría estar mal tratando.
Los hechos ocurrieron el miércoles 26 de febrero del presente año a las 09:45 horas en el área de ropa, donde la cajera, quien es una mujer joven con placa pegada en la solapa de nombre “Joselyn”.
Se comportó sin decoro hacia un cliente que le pagó su compra a crédito de 349 pesos, arrojando el sistema un pago inicial de 40 pesos; pero como le extendió un billete de 500 pesos, eso bastó para que la cajera se molestara con el consumidor.
Cuando el cliente le reclamó su actitud prepotente por su forma tan golpeada de hablar, le dijo que no era su culpa haberle pagado con un billete de 500 pesos y que ella no tuviera cambio.
“¡Pues así hablo yo!” literalmente gritó Joselyn “N” y lo hizo frente a otro gerente de nombre “Juan”, sin que este hiciera nada por corregir el mal proceder de la cajera en cuestión
Se reportó el hecho con otra gerente mujer de sucursal quien inmediatamente atendió la queja del consumidor y por si esto fuera poco, Joselyn “N”, también insultó con sarcasmo a la gerente mujer, porque con mucha altanería argumentó que ella no era su jefa.
Asimismo, Joselyn, volvió a increpar al cliente en menos de cinco minutos por la osadía que tuvo de haberla reportado y todo ocurrió nuevamente delante del gerente “Juan”.
Además de otro gerente de área, un varón que se acercó a los dos gerentes que estaban presentes; pero los dos gerentes hombres no reprendieron a la cajera y nada más se miró el uno con el orto.
Lo anterior es derivado de la queja número 25022614654507 interpuesta por un cliente al número 8002207735 y con respuesta vía correo electrónico de atención@coppel.com, desde la matriz de Coppel, S.A. de C.V, que se encuentra en Culiacán, Sinaloa.
Le respondieron al cliente, que del problema se encargaría la gerente de la sucursal #143 de Minatitlán, que en este caso corresponde a la gerente general, Mariana “N”, quien al parecer hizo caso omiso, porque la cajera, Joselyn, continua atendiendo en su área de trabajo. 
Cabe mencionar, que los medios de comunicación del municipio de Acayucán, manejaron hacer poco un despacho informativo similar al de Minatitlán, donde una cajera tuvo roces muy fuertes con un cliente, quien no se quedó callado y también se quejó.
En un sondeo realizado por el reportero entre los clientes de Coppel, piden que se resuelvan todos los problemas de atención al cliente, ya que en ocasiones las cajeras se niegan a cobrar justificando fallas en el sistema y deciden enviar al cliente a otra caja.
Además que las cajeras deben tener siempre cambio desde que se abre la tienda, porque de acuerdo a lo que han visto, cuando no lo tienen acuden a las ventanillas de BanCoppel, a cambiar los billetes de alta denominación, para devolver el cambio al consumidor.
Incluso en las sucursales de Coppel-Minatitlán, los clientes potenciales son los campesinos de la zona rural de esta localidad, quienes visten de manera muy sencilla; pero dijeron los compradores que igual su dinero vale lo mismo que los consumidores del casco urbano y todos merecen el mismo trato amable de parte de los empleados de esta tienda, que dice facilitar la vida; pero al parecer en Minatitlán es lo contario.
