En apenas ocho días han sido localizados tres cadáveres de hombres en el mismo sector de Minatitlán; hasta ahora ninguna autoridad ha explicado si existe alguna relación entre los casos
Alfredo Estrella
Minatitlán, Ver.
Las aguas del río Coatzacoalcos volvieron a poner a Minatitlán frente a una pregunta que ya no puede pasar inadvertida: ¿por qué están apareciendo tantos cuerpos de hombres flotando prácticamente en el mismo sector y nadie ha explicado si existe alguna relación entre estos casos?
La tarde de este miércoles 19 de agosto, por tercera ocasión en apenas ocho días, lancheros volvieron a observar un cadáver flotando en las aguas del río Coatzacoalcos, frente al malecón de Minatitlán.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 17:50 horas, en la margen izquierda del afluente, lo que provocó nuevamente la movilización de elementos de la Policía Municipal, quienes acordonaron el área mientras se esperaba la llegada de personal ministerial y de Servicios Periciales.
El cuerpo corresponde, de acuerdo con los primeros reportes, a una persona del sexo masculino. Hasta el cierre de esta información permanecía sin identificar, por lo que tampoco se conocía oficialmente su edad, identidad, domicilio o las circunstancias en que terminó dentro del río.
Finalmente, el cadáver fue recuperado de las aguas y trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde deberán realizarse los estudios correspondientes para establecer la causa de muerte y tratar de determinar su identidad.
TRES CUERPOS EN OCHO DÍAS
La preocupación surge porque este no es un hecho aislado.
El martes 11 de agosto, lancheros localizaron otro cuerpo flotando frente al malecón, en las inmediaciones de los kioscos y embarcaderos. Inicialmente se trató de un hombre de aproximadamente 40 a 45 años.
Posteriormente fue identificado como Gilberto Pérez Román, de 38 años, vecino de la colonia Cuauhtémoc. De acuerdo con información publicada posteriormente sobre los estudios forenses, se determinó que había muerto por ahogamiento y se descartó inicialmente un probable homicidio.
Pero seis días después, el lunes 17 de agosto, nuevamente apareció otro cadáver flotando en el río Coatzacoalcos, ahora en las inmediaciones del atracadero de la Capitanía de Puerto. También fueron lancheros quienes alertaron a las autoridades y el cuerpo fue trasladado al SEMEFO en calidad de desconocido.
Y este miércoles 19 de agosto, otro cuerpo volvió a aparecer.
Tres hombres muertos encontrados en las aguas del mismo río y prácticamente dentro de la misma zona de Minatitlán en un lapso de apenas ocho días.

¿ES CASUALIDAD?
Aquí surge la interrogante que hasta ahora permanece en el aire:
¿Se trata de tres hechos completamente aislados o existe alguna circunstancia común que explique por qué los cuerpos están apareciendo en este sector del río?
No se está afirmando que exista una relación entre las muertes. Tampoco hay elementos, hasta el momento, para señalar que se trate de homicidios.
Pero precisamente por eso resulta necesario que las autoridades competentes informen.
¿Los tres hombres cayeron accidentalmente al río?
¿Fueron arrastrados por la corriente desde otros puntos?
¿Existe algún patrón respecto a los sitios donde fueron encontrados?
¿Las investigaciones ministeriales han encontrado alguna coincidencia entre los casos?
¿Se han establecido plenamente las causas de muerte de cada una de las víctimas?
Son preguntas que corresponden responder a las autoridades y que adquieren mayor relevancia después de tres hallazgos en tan pocos días.
Porque una cosa es que el río Coatzacoalcos arrastre ocasionalmente algún cuerpo debido a la fuerza de su corriente y otra muy distinta es que en cuestión de días aparezcan tres hombres muertos prácticamente en el mismo sector.
EL RÍO SIGUE HABLANDO, PERO LAS AUTORIDADES GUARDAN SILENCIO
En cada uno de estos casos han sido los lancheros quienes han tenido el primer contacto con la tragedia.
Ellos ven lo que flota sobre el agua, dan aviso y esperan la llegada de las autoridades.
Mientras tanto, las familias de personas desaparecidas enfrentan otra angustia: no saber si alguno de esos cuerpos podría corresponder a un ser querido.
Y para la sociedad queda una pregunta pendiente.
¿Qué está pasando en el río Coatzacoalcos?
Mientras las autoridades ministeriales continúan con las investigaciones de cada caso, el río sigue devolviendo cuerpos.
Y hasta ahora, nadie ha explicado si solamente estamos ante una coincidencia… o si existe algo más detrás de estos tres hallazgos.
