Alfredo Estrella / Las Choapas, Ver.
La muerte del joven Joel Romero Vargas, de 23 años de edad, tras ser mordido por una serpiente venenosa, provocó consternación entre los habitantes de Las Choapas.
Generando una intensa discusión en redes sociales sobre la importancia de recibir atención médica inmediata en casos de mordedura de víbora, sin dejar de reconocer las tradiciones que aún prevalecen en muchas comunidades rurales.
De acuerdo con la información recabada, el joven fue atacado por el reptil el pasado domingo cuando regresaba de jugar fútbol en el ejido Ricardo Flores Magón.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente qué especie de serpiente fue la responsable del ataque.
Tras la mordedura, Joel decidió acudir con un curandero de la comunidad, quien lo atendió con remedios elaborados a base de plantas medicinales, una práctica que forma parte de los usos y costumbres en diversas localidades rurales de la región.
Sin embargo, con el paso de las horas su estado de salud comenzó a deteriorarse y fue hasta aproximadamente tres días después cuando sus familiares optaron por trasladarlo de emergencia hacia un hospital.
Durante el trayecto, paramédicos de Protección Civil interceptaron la camioneta en la que era trasladado para brindarle atención prehospitalaria.
No obstante, el veneno ya había provocado graves complicaciones en su organismo, entre ellas inflamación severa, baja presión arterial y afectaciones sistémicas.
Al arribar al hospital, el joven ya no presentaba signos vitales.
Elementos de la Policía Ministerial y personal de Servicios Periciales realizaron las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo para integrar la carpeta de investigación.
EL CASO ABRIÓ UN DEBATE EN REDES SOCIALES
La noticia rápidamente se viralizó en redes sociales, donde cientos de usuarios expresaron su pesar por el fallecimiento del joven y compartieron experiencias personales sobre mordeduras de serpiente.
Entre los comentarios predominó la opinión de que, aun respetando la figura del «culebrero» o curandero, muy arraigada en comunidades ejidales del sur de Veracruz.
Las personas que sufren la mordedura de una serpiente venenosa deben acudir lo antes posible a un hospital para recibir valoración médica y, en caso de ser necesario, el antiveneno específico, ya que el tiempo de atención puede ser determinante para evitar complicaciones graves.
Otros usuarios señalaron que la medicina tradicional forma parte de las costumbres de muchas comunidades, pero consideraron que ésta puede complementarse con la atención hospitalaria y no sustituirla cuando existe el riesgo de envenenamiento por una especie venenosa.
Especialistas en salud recomiendan que, ante la mordedura de una serpiente cuya especie se desconozca o se sospeche que es venenosa, la persona sea trasladada de inmediato a una unidad médica para recibir atención especializada y determinar el tratamiento más adecuado.
