La menor habría sufrido agresiones desde los 11 años; su madre enfrenta un proceso por presunto encubrimiento mientras las autoridades buscan al señalado como agresor

MONTERO, BOLIVIA.— Una adolescente de 15 años murió este viernes 4 de septiembre en el municipio de Montero, Santa Cruz, Bolivia, después de varios años de presuntas agresiones sexuales que habrían comenzado cuando tenía apenas 11 años.

De acuerdo con reportes difundidos sobre el caso, el principal señalado es un tío materno de la víctima, identificado como José L. R. A., contra quien familiares exigen la máxima sanción penal.

La tragedia ha generado indignación no solamente por las agresiones denunciadas, sino también por las versiones que apuntan a que la menor habría permanecido en silencio durante años y que su madre presuntamente habría conocido los hechos sin denunciarlos.

La madre de la adolescente enfrenta ahora un proceso judicial y, según la información difundida por autoridades y medios bolivianos, se le impuso detención preventiva mientras continúan las investigaciones. La Defensoría y familiares paternos mantienen bajo resguardo a los dos hermanos menores de la víctima para determinar si también se encuentran en alguna situación de vulnerabilidad.

Uno de los aspectos más delicados del caso es la versión de que la adolescente habría contraído VIH durante el periodo en que sufrió las presuntas agresiones sexuales. Este punto deberá ser establecido y acreditado por las autoridades y especialistas correspondientes dentro de la investigación.

La muerte de la adolescente deja además una pregunta que trasciende las fronteras de Bolivia: ¿cuántos casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes permanecen ocultos dentro de las propias familias por miedo, silencio, amenazas o para evitar un escándalo?

El llamado también es para México

El caso debe servir como una advertencia para madres, padres, familiares y tutores en México: ante una sospecha de abuso sexual contra una niña, niño o adolescente, guardar silencio no protege a la familia; puede dejar a la víctima expuesta a que la violencia continúe.

El Sistema Nacional DIF recomienda escuchar a la víctima sin juzgarla, brindarle confianza, no enfrentar directamente al presunto agresor y acudir a las autoridades. También señala que no es necesario contar con pruebas para realizar un reporte o denuncia.

Ante una situación de emergencia en México puede solicitarse ayuda a través del 911, además de acudir al Ministerio Público o a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes correspondiente.

El mensaje es claro: si una niña o un adolescente cuenta que está siendo víctima de abuso, hay que escuchar, proteger y denunciar. El silencio de los adultos puede dejar a una víctima a merced de su agresor.

La investigación en Bolivia continúa para esclarecer completamente lo ocurrido y determinar las responsabilidades que correspondan conforme a la ley.

 ¿QUÉ HACER SI UN MENOR TE CONFÍA QUE ES VÍCTIMA DE ABUSO?

1. Escúchalo. No lo regañes, no lo culpes y no pongas en duda inmediatamente su relato.

2. Protégelo. Aléjalo del presunto agresor y evita confrontarlo directamente.

3. Denuncia. En México puedes llamar al 911 ante una emergencia o acudir al Ministerio Público y a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

4. No esperes a tener “pruebas”. El DIF Nacional señala que una sospecha puede ser reportada y que las autoridades determinarán las medidas de protección correspondientes.

5. No guardes silencio. El abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes puede denunciarse incluso después de que haya transcurrido tiempo. La Suprema Corte estableció en 2025 que estos delitos no tienen caducidad para las víctimas menores de edad.

Proteger a un menor no es encubrir a la familia. Es ponerse del lado de la víctima.