Restringen el trabajo periodístico durante el levantamiento de un cuerpo encontrado en el río Coatzacoalcos; autoridades guardaron silencio
Alfredo Estrella
Minatitlán, Ver.— “No se acerque, voy a subir al muerto”. Esa fue la instrucción que recibió un reportero cuando intentaba documentar el hallazgo de un cadáver en el río Coatzacoalcos, en pleno malecón de Minatitlán, donde una vez más el silencio de las autoridades contrastó con la obligación de informar a la ciudadanía.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 18:00 horas, cuando fue localizado el cuerpo de una persona flotando en las aguas del río, entre los dos quioscos del embarcadero de lanchas.
El cadáver permaneció en el agua aproximadamente una hora y fue hasta alrededor de las 19:00 horas cuando finalmente fue extraído por las autoridades.
Pero mientras se realizaban las diligencias, también se produjo otro episodio: el intento de impedir que la prensa documentara gráficamente el hecho.
Un hombre que aparentemente formaba parte del personal de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado se acercó al reportero, quien se encontraba detrás de la línea amarilla y acompañado de su cámara y trípode, y le pidió que se retirara del sitio con el argumento de que necesitaba pasar para realizar el levantamiento del cuerpo.
La petición habría sido comprensible si el comunicador se encontrara dentro del área acordonada; sin embargo, el reportero permanecía entre los curiosos y detrás de la cinta de seguridad, por lo que la escena provocó molestia ante lo que fue considerado una restricción innecesaria al trabajo periodístico.
La cámara, lista para grabar y tomar fotografías, aparentemente resultó más incómoda que la propia presencia de decenas de curiosos que observaban el operativo.

NADIE INFORMA
En el lugar también se encontraban elementos de la Guardia Nacional, Policía Ministerial y Policía Municipal, pero, como suele ocurrir en este tipo de acontecimientos, ninguna autoridad proporcionó información sobre la identidad de la víctima ni sobre las circunstancias de su muerte.
De esta manera, la información quedó prácticamente en manos de los testigos y personas que se encontraban en el embarcadero.
Según versiones recabadas en el lugar, podría tratarse de un hombre de aproximadamente 52 años de edad, aunque esta información no había sido confirmada oficialmente.
Testigos señalaron que el cuerpo habría sido arrastrado por la corriente y que fueron los propios lancheros quienes lo acercaron hasta el embarcadero para posteriormente dar aviso al número de emergencias 911.
Hasta el momento se desconoce si la persona murió ahogada o si falleció por alguna otra causa antes de terminar en las aguas del río.
Será la autoridad ministerial y los estudios forenses los que determinen la identidad del fallecido y las causas de su muerte.
¿Y LA PRENSA?
Mientras los curiosos observaban desde las inmediaciones del lugar, el trabajo de los periodistas volvió a convertirse en motivo de molestia para algunos funcionarios.
Parece que en Minatitlán existe una nueva regla no escrita: se puede mirar al muerto, se puede comentar sobre el muerto, se puede grabar con el teléfono desde lejos, pero la prensa no debe acercarse demasiado con una cámara profesional.
Quizá por aquello de que —según la curiosa advertencia recibida— “los muertos pueden enojarse”.
Lo cierto es que el trabajo periodístico no consiste en interferir con una diligencia ministerial ni en ingresar a una zona acordonada. Consiste en documentar lo ocurrido desde el lugar permitido y mantener informada a la sociedad.
Y si las autoridades no proporcionan siquiera el nombre de una persona fallecida horas después de su hallazgo, los reporteros terminan dependiendo de los testigos para reconstruir una noticia que debería tener información oficial.
Por ahora, el cadáver permanece en calidad de desconocido y las autoridades deberán determinar quién era, de dónde provenía y cómo terminó en las aguas del río Coatzacoalcos.
Mientras tanto, la pregunta queda flotando, igual que el cuerpo: ¿por qué tanta molestia cuando la prensa simplemente intenta hacer su trabajo desde detrás de la línea amarilla?
