En México, 7 de cada 10 adultos presentan sobrepeso u obesidad, una realidad que va más allá de lo físico y que, de acuerdo con especialistas, está profundamente conectada con el bienestar emocional. La psicóloga Samantha Vásquez Moreno, autora del libro “7 claves para tu salud mental: Un libro para pacientes e impacientes”, advierte que la salud mental no puede entenderse sin considerar el impacto de la alimentación, el descanso y la calidad de nuestras relaciones personales.
Salud mental: Alimentación y emociones
Samantha Vásquez subraya que la relación que cada persona tiene con los alimentos influye directamente en su salud mental. En un país donde la obesidad afecta al 70% de la población adulta, es urgente revisar no solo qué comemos, sino cómo lo hacemos. La especialista resalta que no se trata de “demonizar” ciertos productos, sino de comprender que la comida no es buena ni mala, sino que lo determinante es la calidad de los nutrientes y los hábitos alimenticios.
“El combustible con el que alimentamos nuestro cuerpo también nutre nuestra mente. La salud mental no reside únicamente en el cerebro o en los pensamientos: es una experiencia corporal completa”, explica Vásquez Moreno.
Descanso y relaciones
Además de la nutrición, el descanso y la socialización son factores fundamentales. Durante la pandemia de COVID-19, el aislamiento dejó clara la importancia de las relaciones interpersonales en la estabilidad emocional. Según la autora, es necesario construir una “cartografía personal” del bienestar que incluya descanso adecuado, relaciones sanas y alimentación consciente.
Impacto de los medios y la percepción del cuerpo
La psicóloga también advierte sobre los efectos negativos del consumo excesivo de información negativa, como noticias alarmantes o catástrofes sociales, que generan estados de alerta permanentes. Este fenómeno eleva los niveles de cortisol en el cuerpo, provocando estrés crónico y deterioro emocional.
En cuanto a la percepción del cuerpo, Vásquez destaca que la forma en que interpretamos nuestra imagen física puede influir negativamente en la salud mental. Ideas como “no merezco un buen trabajo o una buena relación por mi apariencia” son pensamientos que afectan la autoestima y dificultan la construcción de una vida plena.
¿Cómo mejorar la salud mental en México?
Para avanzar hacia una sociedad más saludable emocionalmente, la especialista propone acciones concretas:
- Revisar hábitos alimenticiossin culpa ni restricciones extremas.
- Dormir adecuadamente, respetando los ciclos de descanso natural.
- Fortalecer vínculos significativos, priorizando la calidad sobre la cantidad.
- Regular el consumo de información negativa, aprendiendo a filtrar contenidos.
- Reconocer y respetar la diversidad corporal, promoviendo una visión más inclusiva.
Obesidad y salud mental en México
