Alfredo Estrella García
Minatitlán, Ver.

Con la esperanza de que la justicia escuche su voz y valore todas las pruebas durante el juicio, la familia de Amado Alcántara Enríquez, ex prefecto de la Escuela Secundaria General No. 2 «José Vasconcelos» de Minatitlán, rompió el silencio tras más de dos años del proceso penal que enfrenta.

La convocatoria a una manifestación pacífica fue realizada por la familia a través de la página de Facebook «Justicia para Amado Alcántara», creada por su hija Carmen Daniela Alcántara Sánchez, quien decidió hacer pública la historia de su padre luego de conocer el caso del profesor Alberto, ocurrido en la Ciudad de México.

El llamado reunió a familiares, amigos y personas que acudieron a expresar su respaldo frente a la Ciudad Judicial de Minatitlán. Liberal del Sur fue el único medio impreso que atendió la invitación para conocer de primera mano la postura de la familia.

Durante una entrevista, Carmen Daniela, de 21 años, habló del hombre que conoce desde su infancia y no del proceso judicial, tema sobre el cual aseguró que mantiene reserva por recomendación de los abogados que llevan la defensa.

Con la voz quebrada por la emoción, recordó que su padre fue quien la crió, le inculcó valores y le enseñó, con el ejemplo, el respeto hacia los demás.

«Lo extraño mucho en casa», expresó al recordar que desde hace dos años y medio su familia vive una realidad completamente distinta.

La joven señaló que jamás imaginó la respuesta que tendría la página que abrió para pedir justicia para su padre, donde cientos de ex alumnos, maestros, padres de familia y ciudadanos han compartido mensajes recordando el trato respetuoso y humano que, aseguran, siempre caracterizó al ex prefecto.

Carmen Daniela dijo confiar en que los jueces que conocen el caso puedan percibir también el sentir de quienes conocieron a su padre durante casi quince años de servicio en la secundaria, aunque reconoció que será la autoridad judicial la única facultada para resolver el proceso.

Por su parte, Lupe Elena Enríquez Sibaja, madre de Amado, reveló que ella también dedicó gran parte de su vida a la educación, al desempeñarse durante 28 años como prefecta en la misma Escuela Secundaria General No. 2, de donde se jubiló.

Visiblemente conmovida, afirmó que su familia siempre ha llevado una vida tranquila y alejada de conflictos, por lo que hoy enfrenta con dolor la situación que atraviesa su hijo.

«Somos una familia de paz. Nunca le hemos hecho daño a nadie», expresó al asegurar que han puesto el caso en manos de Dios, sin dejar de confiar en que la justicia de las instituciones actuará conforme a derecho.

Ese sentimiento fue compartido por Sandra Cruz Enríquez, hermana del ex prefecto, quien manifestó que la familia mantiene la fe en que la verdad saldrá a la luz y que la justicia divina acompañará la decisión que emitan los tribunales.

Las tres entrevistas estuvieron marcadas por el mismo mensaje: esperar el resultado del juicio sin confrontaciones públicas y respetando las restricciones legales que les impiden abundar en detalles del expediente.

Por ello, Carmen Daniela explicó que en la página «Justicia para Amado Alcántara» únicamente comparte aquellos aspectos que sus asesores jurídicos le han permitido difundir, principalmente la historia familiar y las circunstancias que vivieron desde la detención de su padre, evitando revelar información que pudiera afectar el debido proceso.

Mientras el juicio continúa, la familia asegura que seguirá expresándose por la vía pacífica y esperando que la resolución judicial llegue con imparcialidad y pleno respeto al Estado de Derecho.

Sandra Cruz Enríquez y doña Lupe Elena Enríquez Sibaja, tía y madre de Amado.