«In Memoriam»
Hace cinco años murió el periodista de nota roja Daniel Francisco Torres; era de Minatitlán, Veracruz
Alfredo Estrella/ Minatitlán, Ver.
El lunes 23 de noviembre del año 2020, falleció uno de los mejores reporteros locales de la nota roja que ha tenido Minatitlán, Veracruz. Se llamó Daniel Francisco Torres y su apodo de cariño era, “el huachicol”, así le decía todo mundo y a él le gustaba.
El periodista murió de cáncer de colon a los 60 años aproximadamente, su enfermedad lo mantuvo en cama por mucho tiempo, y además permaneció confinado en su domicilio de la colonia Insurgentes por la pandemia.
El tipo de noticias que cubrió por años para un medio impreso regional, eran sobre temas relacionados con la seguridad pública y la justicia penal. Noticias que dan cuenta de las desgracias sociales y personales; Dany, tenía un toque muy especial y fascinante para escribir las crudas historias de este género periodístico.

Guardaba en su haber interesantes anécdotas del ejercicio periodístico, porque en las últimas cuatro décadas cubrió sonados casos policiales ocurridos en Minatitlán y la región sur de Veracruz; fue muy querido y respetado.
En 2017 se subió al tren de las transmisiones en vivo, informando sobre temas de la muerte en directo y en tiempo real desde el lugar de los hechos, no daba tregua a los uniformados que intentaban impedirle capturar una imagen, porque los enfrentaba con mucha energía.
Fue valiente, apasionado por el periodismo policiaco, alegre, precavido, educado y mi mejor amigo; así fue en vida Dany.
Un hombre que dejó un hueco muy grande en la labor periodística local, porque se esforzó hasta el último aliento de vida, ya que aún postrado en cama, enviaba sus notas rojas al medio para el que trabajó durante décadas.

La labor periodística nos unió
El 28 de julio de 2011 conocí a Daniel fuera de la estética Estudio L17, ese día asesinaron con odio y saña al estilista Oscar Felipe Dichi Hernández, de 42 años de edad.

Le perforaron la vida con un desarmador, le abrieron 12 huecos en diferentes partes del cuerpo, y todo ocurrió en su negocio ubicado sobre la calle Ejército Mexicano número 52 de la colonia Santa Clara en Minatitlán; de ahí jamás nos separamos hasta que murió.
Llegamos a cubrir juntos, la ola de crímenes que se desató en la ciudad de Los Flechadores de 2014 a 2019, porque Minatitlán se había convertido en una ciudad donde la vida no vale nada, donde las balas cruzan, suben y bajan, donde al marido, o al novio o al hijo se le hace muy fácil asesinar a su mujer, a su novia o a su madre, igual les pegan un balazo en la cabeza, las queman o las estrangula.
Muchas madrugadas fuimos juntos a la carretera a cubrir una volcadura, un choque; incluso recorrimos kilómetros en motocicleta en busca de una nota que resultó ser falsa, su actitud siempre fue la de un hombre precavido, que se daba cuenta si nos venían siguiendo y pedía prudencia a la hora de hacer un comentario entre gente desconocida.
A veces mis fuentes no me avisaban de algún hecho de sangre ocurrido y en instantes se escuchaba el claxon de la motocicleta de Daniel, pitando en el portón de mi domicilio y yo sabía que algo importante había ocurrido y que tenía que salir literalmente volando detrás suyo.
Tres años antes de fallecer, me invitó un trago en una cantina y me arrepiento de haber tomado una limonada en vez de alcohol, ya que, para ahogar su trago amargo, pidió cerveza tras cerveza, y en un momento de sorpresa de dijo “te vas a quedar sólo, ya no estaré contigo”; ese día le habían detectado el cáncer que lo llevó a sufrir por largo tiempo.
En paz descanse mi amigo y entrañable colega, compañero de mil batallas. Daniel Francisco Torres, quien ya disfruta el paraíso del señor.

