Se volvió a quedar con las ganas de meterle manos al tesoro municipal
Alfredo Estrella/Chinameca, Ver.
En Chinameca, Veracruz ganó el hartazgo de la sociedad contra el nepotismo de la tres veces diputada, Magaly Armenta Oliveros, de Morena, quien impuso a su marido, Jesús Fernández Céspedes, como candidato del partido en el poder, en este municipio de la entidad veracruzana.

Sin embargo, los votantes le dieron el triunfo contundente a Santiago «Chago» Cortés Padua del PRI, quien posteó en sus redes sociales el lunes por la madrugada agradeciendo que le entregaron su confianza.
“¡Gracias Chinameca! Porque el pueblo unido jamás será vencido ¡Ganamos todos!” y con eso el pueblo sabio y bueno terminó de quitarle las intenciones a “Chuchito” meterle manos al tesoro municipal.

Cabe mencionar que nadie quiere en Chinameca a Fernández Céspedes, porque la ciudadanía lo tiene catalogado como una persona ambiciosa y corrupta, volviendo a perder por segunda ocasión (hace años con el PRI) la alcaldía de Chinameca.
Incluso le dijeron muchos insultos en su propia cara durante sus recorridos buscando el voto, ya que circularon videos en redes sociales donde la misma sociedad lo señala de una manera despectiva; pero él ni vergüenza sintió; al contrario, más se reía a carcajadas.
En 2019, su mujer Magaly Armenta, lo impuso como delegado de tránsito en Minatitlán, Veracruz, y ahí formó su coto de poder y riqueza, hasta el 6 de agosto de 2023 que lo corrieron sin honores de la corporación.
Cuando un entrenador de fútbol infantil, de nombre Ariel Díaz, lo acusó a través de un enlace en vivo en LIBERAL DEL SUR de querer extorsionar a su equipo con 20 mil pesos de «mordida».
Para liberar el vehículo en el que viajó conduciendo desde Campeche, Campeche hasta Minatitlán con su equipo infantil y sus agentes de tránsito se atrevieron a llevarlo a la delegación con todo y vehículo con niños y niñas a bordo.
En ese tiempo, todos los agentes de tránsito que trabajaban con “Chuchito”, eran propietarios de autos de lujo; incluso sus mismas secretarías ya no andaban caminando porque adquirieron sendos vehículos y camionetas de gran tamaño y valor, porque todos ellos con «Chuchito» en el poder, sudaban prosperidad por todos los poros de la piel.
El mismo “Chuchito” subía sus logros y su vida privada a su misma red social mostrando rancho, casa, vehículos y sus perros Fifi; y cuando este reportero le preguntó de dónde sacó tantos bienes de la nada, simplemente respondió “es herencia de mi abuelita”.
