Alfredo Estrella/Chinameca, Ver.

Lo que debía ser una mañana tranquila terminó en violencia, gritos y miedo, luego de que elementos de la policía municipal de Chinameca presuntamente desataran una brutal agresión contra una familia completa, incluyendo a una menor de edad.

Los hechos —ya denunciados ante la Fiscalía bajo la carpeta CSL1/196/26— ocurrieron el pasado 17 de abril en la calle Nicolás Bravo, cuando un operador de tráiler fue interceptado por policías tras un reclamo por una unidad estacionada afuera de su domicilio.

Pero lo que vino después, según testimonios, se salió de control.

⚠️ DE UN RECLAMO… A UNA GOLPIZA FAMILIAR

De acuerdo con los afectados, los uniformados no solo habrían agredido al chofer, sino que se fueron contra todos:

  • 👴 Un adulto mayor golpeado
  • 👩‍🦰 Mujeres empujadas contra la banqueta
  • 👧 Una niña de 5 años alcanzada por la agresión

Todo ocurrió en cuestión de minutos, en medio de una escena que vecinos describen como caótica y desproporcionada.

Las lesiones del operador fueron certificadas por un médico legista y forman parte de la denuncia formal.

😡 ACUSAN ABUSO, AMENAZAS… Y SILENCIO DEL ALCALDE

Lo más grave, denuncian, es que tras los hechos habrían sido amenazados, lo que los obligó a mantener el anonimato por miedo.

Además, aseguran que pidieron apoyo al gobierno municipal… pero nadie respondió.

El señalamiento apunta directamente a la administración del alcalde Santiago Cortés Padua, a quien acusan de guardar silencio ante un presunto abuso de su propia policía.

🎥 HAY VIDEO… Y PODRÍA DESTAPAR MÁS

Los afectados aseguran contar con un video donde se observa parte de la agresión, el cual podría hacerse público, encendiendo aún más la indignación.

Mientras tanto, en Chinameca comienza a crecer una pregunta incómoda:

👉 ¿Quién protege a los ciudadanos cuando la autoridad es señalada como agresora?

🚨 EL MIEDO CRECE… Y LA CONFIANZA SE DESPLOMA

Este caso no sería aislado. Versiones ciudadanas hablan de un creciente hartazgo contra la policía municipal, señalada por presuntos abusos.

Hoy, una familia denuncia.
Mañana… ¿quién sigue?